‘Slobulus’ nos trae de vuelta al Spectrum mediante sus análisis de juegos

Hace poco tiempo analizó ‘R-Type’ en su canal y ahora lo hace de nuevo con ‘Arkanoid’ 

El Rincón de SlobulusEn esta ocasión traemos los últimos episodios reseñados en su sección ‘Memorias Spectrumeras’, pero anteriormente también han aparecido juegos comoSmash TV o Forgotten Worlds, todos ellos programas muy recomendables y que, como género arcade, hicieron las delicias de muchos jugadores de la época de los 8 bits.

Qué vamos a comentar de ‘R-Type’ que no se haya dicho ya. Es un shoot’em up de la vieja escuela realizado por Irem que apareció en el año 1987 en máquina recreativa. Posteriormente llegarían varias conversiones para diferentes consolas y ordenadores, tocándole, por supuesto, al Spectrum, en un juego que poseía muchas de las características de la máquina original, salvando las diferencias obvias entre versiones.

Por otro lado, uno de los “machaca-ladrillos” más importantes de la época vino de la mano de ‘Arkanoid’ en 1986, configurando todo un reto para los amantes de los juegos de dinámica sencilla pero realmente adictiva. Este juego de Taito llegó en un momento en el que comenzó la saturación en el mercado por este tipo de programas, pero supo dar un nuevo punto de vista, dejando constancia de su originalidad y calidad.

No perdamos más tiempo y demos paso a las vídeo-reseñas que ha preparado Slobulus para recordar tan insignes juegos en su canal:

R-TYPE:

ARKANOID:

Retro-análisis: ‘Altered Beast’ de Software Studios/Activision (1989)

Altered Beast_Spectrum

Ya se ha hablado largo y tendido sobre esta conversión de la máquina original de Sega en muchos medios escritos, ya sean revistas físicas o en Internet, pero nunca está de más hablar de la que se llegó a realizar para Spectrum. Y la verdad, para las limitaciones que tenía nuestra máquina, se hizo justicia.

Para el que esto suscribe, fue toda una sorpresa encontrarlo para Spectrum en el año 1989, época en la que aparecían en el mercado versiones de máquina recreativa muy a menudo. Con ellas disfrutábamos durante horas en los salones arcade, aquellos templos del ocio de los 80, que tan pronto albergaban a auténticos jugones, como a toda la chusma del barrio.  Sigue leyendo