Vivencias: ¡Bits, para qué os quiero! – ‘La Abadía del Crimen’

Una nueva edición del clásico de Paco Menéndez y Juan Delcán se ha lanzado en estos días, por lo que el homenaje a La Abadía del Crimen no podía esperar

Reedición La Abadía del CrimenEn los días en los que escribo estas palabras, mayo de 2021, ha aparecido por sorpresa una reedición de La abadía del crimen para Spectrum. ¿Y quiénes han sido los artífices? Pues un grupo que ya lleva unos años en esto y que está volviendo a sacar algunas copias de viejas glorias de la década de los 80. No son otros que Topo Siglo XXI. Cuando vi la oportunidad de agenciarme una copia de esta nueva edición, no dudé en comprar una, puesto que nunca he tenido una Abadía original. Lo más parecido es una cinta perteneciente a Microhobby, que en su número 215 tuvo a bien incluirlo entre sus casetes de regalo.

Me produce una ilusión tremenda porque, en realidad, siempre he añorado poder tener una caja y cinta originales, por todo lo que conllevó jugarlo y disfrutarlo en la época. Muchas personas comentan hoy en día en redes sociales, foros y comentarios en páginas webs que es un videojuego demasiado mitificado, que se le ha dado demasiado bombo a lo largo de los años y que no se merece tanta adulación. Yo creo que se equivocan. Cuando yo lo descubrí en su día me dejó totalmente asombrado. Me atrapó tanto que me llegó a obsesionar recorrer los pasillos de aquella enorme abadía.

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Vivencias: ¡Bits, para qué os quiero! – ‘Twin Cobra’ de Toaplan/Taito

Estamos ante un arcade muy equilibrado, con una gran jugabilidad, unos gráficos más que correctos y un nivel de adicción que nos hace intentar avanzar repetidas veces en cada partida

Twin CobraMis primeros recuerdos sobre este título de Toaplan están ligados a los años 80, concretamente el año de salida de este buen arcade, 1987, cuando el que escribe este artículo era aún un chaval de tan solo 10 años recién cumplidos.

El lugar donde se encontraba la máquina arcade que visitaba asiduamente era un bar que se encontraba muy cerca de mi casa, por lo que cada vez que pasaba por allí solía entrar y echar una partida (siempre que hubiera dinero para hacerlo). Normalmente eran los momentos en los que iba a comprar a la tienda de ultramarinos cuando aprovechaba 25 pesetas de las que me habían sobrado; con ese dinero intentaba destrozar algunos batallones de aviones y helicópteros, aunque fuera durante cinco minutos, los que duraba antes de que me fulminasen.

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Vivencias: ¡Bits, para qué os quiero! – ‘Alan Wake’ de Remedy Entertainment

Alan Wake, según sus autores, iba a ser una serie de televisión, pero el mundo de los videojuegos se cruzó en su camino y acabó convirtiéndose en un título de terror psicológico como muy pocos ha habido

Como es habitual en esta sección, la manera de contar mi relación con este videojuego será tratada desde el prisma de la experiencia. El primer contacto que tuve con esta obra de Remedy Entertainment fueron sus primeros anuncios en la prensa, seguramente en el año 2005, cuando se comenzaba a oír que los autores de Max Payne estaban enfrascados en un nuevo proyecto que tenía que ver con el terror.

Desde sus inicios, se hablaba sobre que Alan Wake sería un sandbox, o lo que es lo mismo, un videojuego orientado a grandes espacios abiertos, con entera libertad para deambular por su mundo. Esto cambió drásticamente con el tiempo, y Alan Wake se convirtió en otra cosa.

Desterrados todos los miedos iniciales, una vez que pude ver las primeras imágenes, toda duda se disipó. El videojuego de Remedy ya no tendría la libertad que se le presuponía en sus inicios, pero sería, en cambio, su ambientación lo que más llamaría la atención. Su aspecto general tenía muchos aires de novela de terror, sobre todo se parecía mucho a aquellas novelas de Stephen King que trataban sobre hechos sobrenaturales y sobre el propio oficio del escritor.

En los meses previos a su salida era muy habitual ver vídeos, noticias y reportajes que hablaban sobre las bondades que portaría el título en todos sus apartados.

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